sábado, 11 de julio de 2015

EL LOCO: LIBERTAD, GRAN APORTE DE ENERGÍA

El Loco tiene un nombre, pero no tiene número. Es el único arcano mayor que no esta definido numéricamente. Representa la energía original sin limites, la libertad total, la locura, el desorden, el caos, o también el impulso creador fundamental. En las barajas tradicionales, dio lugar a personajes como el Comodín o Joker, que pueden representar a todas las demás cartas a voluntad, sin identificarse con ninguna. La frase clave de El Loco podría ser «Todos los caminos son mi camino».
Esta carta da impresión de energía: en ella, el personaje camina con paso resuelto, calzado de rojo, hundiendo en el suelo un bastón rojo. Pero ¿adonde va? ¿Va todo recto? Es posible, pero podríamos imaginar que va girando sin fin en torno a su bastón, El Loco representa el eterno viajero que anda por al mundo sin vínculos ni nacionalidad. Puede que sea también un peregrino que se dirige a un lugar santo. O también, en el sentido reductor que le dan muchos comentadores, un loco que camina sin finalidad hacia su destrucción. Si se elige la interpretación más fuerte, se vera El Loco como un ser desprendido de cualquier necesidad, de cualquier complejo, de cualquier juicio, al margen de cualquier prohibición, un ser que ha renunciado a cualquier demanda: un iluminado, un dios, un poderoso gigante en al flujo de la energía, una fuerza liberadora, inconmensurable.
Su hatillo de color carne está iluminado desde dentro por una luz amarilla. El palo que le sirve para llevarlo es azul cielo y su remate tiene forma de cuchara: es un eje receptivo que lleva la luz de la Consciencia, lo esencial, el sustrato útil de la experiencia. En la mano que sujeta eso palo se esconde una hojita verde, signo de eternidad.
El Loco es también un personaje musical, puesto que sus ropas están adornadas con cascabeles. Podríamos ímaginar que toca la música de las esferas, la armonía cósmica. En varios elementos de su traje se encuentran símbolos de la trinidad creadora: su bastón tiene un pequeño triangulo compuesto de tres puntas, uno de loa cascabeles -el blanco- es un círculo dividido por tres líneas... Se puede discernir en ello la voluntad de la trinidad cristiana o las tres primeras sofirot del Árbol de la vida de la Cabala, o los tres procesos fundamentales de la existencia: creación, conservación y disolución. El movimiento del Loco está, pues, guiado por el principio divino o creador. El camino se vuelve azul cielo a medida que avanza en él: camina por una tierra pura y receptiva, sacralizándola con sus pasos.
En el cinturón del Loco se encuentran otros cuatro cascabeles amarillos que podrían corresponder a los cuatro centros del ser humano simbolizados por los Palos de los arcanos menores del Tarot: Espadas (intelectual). Copas (emocional). Oros (corporal) y Bastos (sexual y creativo). El Loco produce un aporte de energía luminosa en esos cuatro centros, que también están simbolizados en los cuatro mundos de la Cabala: Atziloth, el mundo divino; Briah, el mundo de la creación; Yetzirah, el mundo do la formación; y Asiah, el mundo de la materia y de la acción.
El animal que lo sigue, posiblemente un perro o una perra, apoya sus patas en la base de su columna vertebral, a la altura del perineo, en el lugar en que la tradición hindú sitúa el centro nervioso que concentra las influencias de la Tierra. Si el Loco fuera un ciego, sería guiado por su animal, pero aquí es él el que va delante, como el Yo visionario que guía al ego. El yo infantil está domado; no es necesario seducirlo para dominar la agresividad. Ha alcanzado un grado de madurez suficiente para comprender que debe seguir al ser esencial y no imponerle su capricho, Es la razón por la cual el animal, que se ha vuelto receptivo, es representado en azul claro. Amigo del Loco, colabora con el y lo empuja hacia delante. La mitad de su cuerpo se encuentra fuera del marco de la carta: el hecho de que vaya detrás del Loco nos permite pensar que también representa el pasado. Un pasado que no frena el avance de la energía hacia el futuro.
El traje del Loco es rojo y verde: lleva esencialmente en sí la vida animal y la vida vegetal. Pero sus mangas azul cielo indican que su acción, simbolizada por los brazos, es espiritualizada, y su gorro amarillo lleva la luz de la inteligencia. En este gorro se observa la presencia de dos medias lunas. Una de ellas, de color amarillo claro insertada en un círculo naranja, está vuelta hacia el cielo. La otra, situada en la bola roja que remata la punta trasera del gorro, está vuelta hada abajo. La luna roja representa el don total de la acción, y la luna amarilla, la recepción total de la Consciencia.
ALEJANDRO JODOROWKY


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